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Comprender las definiciones de ética y deontología: ¿cuáles son las diferencias?

Ética y deontología a menudo se emplean como sinónimos en el lenguaje cotidiano. Sin embargo, estas dos nociones se refieren a mecanismos distintos: una se relaciona con una reflexión personal sobre lo que es justo, la otra con un corpus de reglas impuestas por…

Femme philosophe réfléchissant aux concepts d'éthique et de déontologie dans une bibliothèque universitaire

La ética y la deontología se emplean a menudo como sinónimos en el lenguaje cotidiano. Sin embargo, estas dos nociones remiten a mecanismos distintos: una se refiere a una reflexión personal sobre lo que es justo, la otra a un corpus de reglas impuestas por una profesión. Comprender su articulación permite situar mejor las obligaciones que pesan sobre un profesional y el margen de juicio que le queda.

Ética, deontología y moral: tabla comparativa de las tres nociones

Antes de analizar las diferencias entre ética y deontología, es necesario integrar un tercer término que a menudo confunde la lectura: la moral. Estos tres conceptos forman una gradación, desde la norma colectiva más rígida hasta la reflexión individual más libre.

Criterio Moral Deontología Ética
Origen Normas sociales, religiosas o culturales Reglas dictadas por un orden o una instancia profesional Reflexión personal sobre los valores y principios
naturaleza Prescriptiva: lo que está permitido o prohibido Normativa: deberes hacia el público, la clientela, la profesión Reflexiva: cuestionamiento sobre lo que es justo en una situación dada
Fuerza vinculante Presión social, sin sanción jurídica directa Posible sanción disciplinaria (advertencia, expulsión) Ninguna sanción formal, depende del fuero interno
Alcance Universal dentro de un grupo cultural Limitado a los miembros de una profesión regulada Individual y contextual
Ejemplo concreto No mentir Respetar el secreto profesional (código de deontología médica) Decidir revelar una información para proteger a un tercero vulnerable

Esta gradación, identificada en la terminología jurídica canadiense, distingue la norma jurídica, la regla deontológica y el valor ético como tres niveles jerárquicos. Un profesional puede respetar su código de deontología al pie de la letra mientras se enfrenta a un dilema ético que el código no resuelve.

Para profundizar en las definiciones de ética y deontología, es necesario examinar cómo estos dos registros interactúan concretamente en el ejercicio profesional.

Dos profesionales debatiendo sobre las diferencias entre ética y deontología en una oficina moderna

Etimología y definiciones: por qué ética y deontología no dicen lo mismo

La palabra ética deriva del griego êthos, que significa “manera de ser habitual”. Se refiere a un cuestionamiento sobre los principios ideales a los que se aspira. La ética no ordena: interroga, pesa, sitúa una acción en un horizonte de valores.

La deontología, construida sobre el griego deon (deber) y logos (discurso), designa literalmente el discurso sobre los deberes. Produce códigos, cartas, obligaciones formalizadas. Un código de deontología fija los deberes hacia el público y la profesión, con sanciones en caso de incumplimiento.

La distinción radica, por lo tanto, en la naturaleza de la relación con la regla. La deontología dice “debes”; la ética pregunta “¿qué debo hacer en esta situación precisa?”. En trabajo social, por ejemplo, la deontología impone el respeto por la dignidad de las personas acompañadas, mientras que la reflexión ética guía al profesional cuando debe arbitrar entre dos principios contradictorios (protección de un menor y respeto por la vida privada de una familia).

Códigos de deontología recientes: cuando la regla profesional evoluciona más rápido que la reflexión ética

Los códigos de deontología no son fijos. Su actualización regular ilustra la tensión permanente entre reglas formales y apreciación ética.

El ejemplo del nuevo código de deontología de los abogados

El decreto del 12 de julio de 2005 sobre las reglas de deontología de la profesión de abogado ha sido derogado y reemplazado por un nuevo código de deontología de los abogados adoptado por decreto del 30 de junio de 2023. El Consejo Nacional de los Colegios de Abogados ha publicado un vademécum interpretativo en octubre de 2023.

Este nuevo marco autoriza la publicidad y la solicitud personalizada bajo condiciones, excluyendo la publicidad engañosa, comparativa o denigrante. En cambio, el uso de testimonios o tasas de éxito se remite a los “principios importantes” (secreto profesional, lealtad, independencia), es decir, a la apreciación ética de cada abogado.

Este movimiento es revelador: la deontología se flexibiliza en la comunicación mientras que la exigencia ética se refuerza. La regla formal retrocede donde el juicio individual puede ejercerse, pero endurece la línea sobre los valores fundamentales.

Otras profesiones afectadas

La misma dinámica se observa en otros sectores regulados:

  • El código de deontología médica está siendo objeto de una reforma que afecta, entre otras cosas, el uso de las redes sociales por parte de los médicos, remitiendo al deber de reserva, noción en la frontera entre deontología y ética personal.
  • El código de deontología de los arquitectos ha sido reformado recientemente, con interrogantes sobre la protección real que ofrece frente a las prácticas contractuales.
  • El Consejo Internacional de Enfermeras ha publicado un nuevo código de deontología, integrando cuestiones relacionadas con la salud digital y la teleconsulta.

En cada caso, el código traza un perímetro de deberes. Lo que excede este perímetro, las zonas grises, los casos límite, corresponde a la deliberación ética del profesional.

Profesora explicando las definiciones de ética y deontología frente a una pizarra

Ética aplicada y deontología: ¿dónde se sitúa la frontera en la práctica diaria?

La ética es a la vez general (reflexiona sobre principios) y particular (se ocupa de situaciones singulares). La deontología, en cambio, funciona por categorías: tal acto es conforme o no al código.

Esta diferencia de funcionamiento crea fricciones productivas. Un profesional de la salud enfrentado a un paciente vulnerable que rechaza un tratamiento respeta la deontología al obtener el consentimiento libre e informado. La reflexión ética comienza cuando considera que este rechazo pone a la persona en peligro y que ninguna regla escrita le indica cómo arbitrar.

Los cuatro grandes principios de la ética clínica (autonomía, beneficencia, no maleficencia, justicia) sirven entonces de brújula. No reemplazan el código de deontología: intervienen donde el código se detiene.

La deontología protege al profesional al darle un marco verificable. La ética lo responsabiliza al colocarlo frente a su propio juicio. Un profesional competente articula ambos registros sin confundirlos: aplica las reglas de su código, luego moviliza su reflexión ética cuando la situación supera lo que la regla prevé. Esta articulación, lejos de ser teórica, estructura las prácticas diarias en el trabajo social, la medicina, el derecho y en todas las profesiones reguladas.

Comprender las definiciones de ética y deontología: ¿cuáles son las diferencias?